Friedrich Wilhelm Nietzsche (15 de octubre
de 1844, Röcken -25 de agosto del 1900, Weimar) fue uno de los filósofos más
importantes y controvertidos de la historia del pensamiento occidental. En su
primera obra titulada “El nacimiento de la tragedia” expone dos aspectos que se
analizaran el día de hoy.
Lo apolíneo y lo dionisíaco
Nietzsche tomó como referencia simbólica a
los dioses Apolo y Dionisos para exponer su visión sobre el arte y la cultura
occidental.
Apolo
- Dios de la juventud, la belleza, la poesía y las artes.
- Para Nietzsche: Dios de la luz, de la claridad y la armonía. Simbolizaba también la norma, la serenidad, el equilibrio, la moderación, la medida, la perfección, lo coherente, lo proporcionado.
Dionisio
- Dios del vino, fiestas, cosechas, la embriaguez y Dios de la alegría desbordante.
- Para Nietzsche: confusión, caos, la noche, del riesgo, lo oscuro, lo que callamos de cada uno, lo pasional.
Dos símbolos que se complementan
Para Nietzsche no se trata de símbolos
totalmente antagónicos, pues en todo arte hay componentes apolíneos y
dionisíacos. El filósofo viene a decir que la fuerza inspiradora del dios Apolo
lleva en su interior a Dionisos y, a la inversa, cualquier manifestación
dionisíaca esconde un componente apolíneo.
Ficha técnica:
Título: La absorción.
Autor: José Cleto Hernández.
Técnica: Fotografía digital.
Año: 2021.
Componentes de lo apolíneo
- La serenidad.
- La luz.
- La belleza.
Componentes de lo dionisíaco
- Fiesta.
- Confusión.
- Caos.
- La noche.
- Lo oscuro.
